Descubrirte suena estúpido.
Descubrirte suena pasado.
Descubrirte suena, a mis oídos, tardío...
Después de tantas horas, palabras, caricias, lágrimas y danzas compartidas,
descubrirte sería comparable con haber habitado un mismo territorio por un tiempo considerable, y entonces
descubrir que en realidad ese lugar no era donde creíste habitar. Pero todos somos ciegos de al menos un ojo, y mientras mi lado izquierdo alertaba reiterativo que sea inquisitiva, que piense, que
descubra tu verdad, mi ojo derecho se entregaba al vapor extravagante que esparcés entre la gente, fascinando. No obstante, tu nube embriagante empezó a esparcirse en el aire, mientras menos me acercaba a tu cuerpo, mejor podía ver, debajo de tu piel que se volvía transparente. Entonces fue cuando te
descubrí, entonces fue cuando pude cascar tu coraza y oler tu incienso real. Entonces fue cuando mi mundo se partió; se cayó y no a mis pies; se tumbó en el piso y perdió su incuestionable permanencia. Y frente a aquél mundo desmembrado, caí de rodillas a llorar frente a él, a sentirme impotente por no poder restablecer su orden, puesto que una vez que supiste, sabrás.
¿Qué puedo hacer ahora que sé? ¿Cómo puedo mirarte a los ojos habiéndote despojado de tu capa defensora
- u opresora-? ¿Cómo puedo hablarte una vez más si conozco la dureza de tu armadura? ¿Cómo abrazarte como antes si, no solo el frío metal me hiela el pecho, sino también desconfío de la autenticidad de tus brazos?
Me duele que te hundas en tu pozo de tierra, me lastima que no puedas salir a la superficie y acercarte. Pero principalmente, me desconcierta no poder distinguir si querés hundirte a imaginar que observás como un águila en la punta de un promontorio al mundo entero, o si quedaste atrapada en lo profundo accidentalmente y las raíces del centro de la tierra ataron tu libertad.
Te quiero existente, no te quiero virtual. Te quiero tangible, no celestial. Te quiero así aunque no para mí, te quiero viva, aunque no vivas conmigo. Te quiero entregada a tu verdad, a tu sentimiento anacrónico. Te quiero abierta, completa, genuina. Quiero que puedas ser, sin amarres ni escrúpulos. Te quiero infalible. Y aunque me choque lo que sientas, aunque quererte así pueda significar dejarte ir, quiero que me digas y seas una vez sincera.
zHoe 09/03/14
-recién salido del horno-