viernes, 14 de marzo de 2014

Corrientes de cemento

calles solteras, viudas
en luto eterno
se cubren nostálgicas
con su velo negro.
calles solas, tristes
desaliñadas, 
gimen y rugen
en sus baldosas dañadas.
calles llanas, desérticas,
devotas
se entregan pusilánimes
a sus reyes.
calles que fluyen
debajo de mis pies
que sienten
andar sobre el agua.
calles de concreto,
concreto recio
extenso, inmenso
tapando todo el orbe.
Concreto primordial
en cada trayecto:
inabarcable, inmarcesible
concreto abstracto
Comienzo a flotar sobre la masa de concreto y empiezo a despegar mis pies del suelo.
Contengo el suspiro para emerger cada vez más lejos de la bola de cemento.
Pero entonces el smog 
de mi podrida ciudad
abruma mis ojos
y caigo de cabeza sobre avenida Corrientes.
Son esas calles que nunca terminan, que nunca se cortan.
Se extienden sobre la metrópoli a cada paso que alguien da.
Nacen cada vez que las caminan.
Escupen con despecho si las tocan mal. 

zHoe 11/03/14






domingo, 9 de marzo de 2014

conspiración

Descubrirte suena estúpido. Descubrirte suena pasado. Descubrirte suena, a mis oídos, tardío...

Después de tantas horas, palabras, caricias, lágrimas y danzas compartidas, descubrirte sería comparable con haber habitado un mismo territorio por un tiempo considerable, y entonces descubrir que en realidad ese lugar no era donde creíste habitar. Pero todos somos ciegos de al menos un ojo, y mientras mi lado izquierdo alertaba reiterativo que sea inquisitiva, que piense, que descubra tu verdad, mi ojo derecho se entregaba al vapor extravagante que esparcés entre la gente, fascinando. No obstante, tu nube embriagante empezó a esparcirse en el aire, mientras menos me acercaba a tu cuerpo, mejor podía ver, debajo de tu piel que se volvía transparente. Entonces fue cuando te descubrí, entonces fue cuando pude cascar tu coraza y oler tu incienso real. Entonces fue cuando mi mundo se partió; se cayó y no a mis pies; se tumbó en el piso y perdió su incuestionable permanencia. Y frente a aquél mundo desmembrado, caí de rodillas a llorar frente a él, a sentirme impotente por no poder restablecer su orden, puesto que una vez que supiste, sabrás.
¿Qué puedo hacer ahora que sé? ¿Cómo puedo mirarte a los ojos habiéndote despojado de tu capa defensora - u opresora-? ¿Cómo puedo hablarte una vez más si conozco la dureza de tu armadura? ¿Cómo abrazarte como antes si, no solo el frío metal me hiela el pecho, sino también desconfío de la autenticidad de tus brazos?
Me duele que te hundas en tu pozo de tierra, me lastima que no puedas salir a la superficie y acercarte. Pero principalmente, me desconcierta no poder distinguir si querés hundirte a imaginar que observás como un águila en la punta de un promontorio al mundo entero, o si quedaste atrapada en lo profundo accidentalmente y las raíces del centro de la tierra ataron tu libertad.
Te quiero existente, no te quiero virtual. Te quiero tangible, no celestial. Te quiero así aunque no para mí, te quiero viva, aunque no vivas conmigo. Te quiero entregada a tu verdad, a tu sentimiento anacrónico. Te quiero abierta, completa, genuina. Quiero que puedas ser, sin amarres ni escrúpulos. Te quiero infalible. Y aunque me choque lo que sientas, aunque quererte así pueda significar dejarte ir, quiero que me digas y seas una vez sincera.

zHoe 09/03/14
-recién salido del horno-