Sorprende la liviandad tuya
con la que brincas
sobre distintas caderas,
luciendo íntegra, seductora.
Encanta la frescura tuya
con la que besas
nuevos labios cada día,
mostrándote dulce e idílica.
Trastócame la insanía tuya
con la que observas
incesante, ojos curiosos en tu camino,
destacando tus misterios.
Abrumas mi cielo distante
y bailas un tango irresistible
como tu piel sedienta,
mientras sueño con ocuparte.
Cierras mis ojos al cerrar tu boca
y tragas el sabor de la rémora,
como bebes el sudor
que salpica de mi cuerpo.
Cuántas veces vivirás en mí
cuántas veces te irás para siempre
siendo tan perversa y nociva,
eres lo que más deseo
ardiendo en mis manos.

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